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4 may 2015
16 ene 2014
The Meatrack (Richard Stockton, 1970)
Remake casero de Cowboy de Medianoche (John Schlesinger, 1969) que sigue las aventuras de JC (David Calder) por los cines, las esquinas y los baños de Times Square en busca de alguien que le dé 10 dolares. Aunque es un poco aburrida, The Meatrack nos parece interesante porque sirve para documentar lo que se veía en ciertos cines en el momento del rodaje del film (1969). Así, en las imágenes podemos ver los carteles de All the Sins of the Sodom (Joe Sarno, 1968), Screaming Skull (Alex Nicol, 1958), Invasion of the Saucer Men (Edward L. Cahn, 1957) y la publicidad de un cine que proyecta "Experimental Homosexual & Lesbian Art Films".
31 dic 2013
El aniversario
Fiesta de cumpleaños para el principe de las tinieblas en The Brotherhood of Satan (Bernard McEveety, 1971), una película del "gótico americano" que todavía no habíamos visto. Perfecta para juntarla en una sesión doble con The Devil's Rain (Robert Fuest, 1975) o The Witchmaker (William O. Brown, 1968).
26 oct 2013
Mockingbird Dream
Mockingbird Dream es uno de los instrumentales incluídos en el doble lp School Daze, que recopila las bandas sonoras que el productor Patrick Cowley hizo a principios de los 80s para las películas porno de Fox Studio.
30 sept 2013
29 sept 2013
Masaje
(Ivan Zulueta, 1972)
Masaje condensa toda la programación de un día de televisión a un ritmo acelerado. Tres minutos de vértigo televisivo donde vemos como los anuncios de champú, los telefilmes y los reportajes sobre fiestas populares pasan ante nuestros ojos de manera precipitada.
1 sept 2013
1 ago 2013
Arde, bruja, arde
por Jules Whitman*
Un año después de ¿Qué le pasa a Helen? (What's the Matter with Helen?, 1971) Curtis Harrington volvió a trabajar con Shelley Winters en ¿Quién mató a tía Roo? (Whoever Slew Auntie Roo?, 1972). Si en aquella el título evocaba sin lugar a engaño la moda Baby Jane en este caso el título elegido no sería el más adecuado, ya que en realidad ¿Quién mató a tía Roo? es otra cosa. Si quisiéramos definirla sería más acertado decir de ella que es un cruce entre La noche del cazador (1955) y Psicosis (1960), dos de las películas favoritas de Harrington.
¿Quién mató a tía Roo? nació en el contexto de una ambiciosa iniciativa de la productora independiente American International Pictures (AIP), que a finales de los años 60 decidió cruzar el charco en busca de nuevas aventuras cinematográficas. Además de los presumibles motivos económicos que podía haber detrás de una descentralización de sus actividades, lo que la AIP pretendía era evolucionar y decirle al mundo: el cine Pop es nuestro, nos ha hecho crecer y ganar dinero, pero ahora queremos también un toque europeo, un poco de qualité. Esta operación pasaba por levantar proyectos en suelo europeo, a menudo basados en textos de prestigiosos autores europeos, con un equipo técnico/artístico mayoritariamente europeo, pero eso sí, con una figura americana encabezando el reparto. Como suele suceder en estos casos, cuando se quiere contentar a dos públicos tan diferentes como el europeo y el americano, el resultado fue bastante desastroso, y después de una continuada serie de fracasos la AIP terminó cerrando sus oficinas en el viejo continente.
La película se filmó en unos estudios londinenses y aunque la presencia estelar corresponde a la actriz americana Shelley Winters, el reparto es eminentemente británico. Destaca la presencia del excelente Ralph Richardson en el papel de un médium borrachín y del niño Mark Lester, muy popular en la época por haber sido el Oliver en la adaptación que Carol Reed hizo del clásico de Dickens. Curtis Harrington volvía a encontrarse con Shelley Winters, con la que había tenido dificultades en el rodaje de Helen, derivados del intenso método interpretativo de la actriz. Harrington, un hombre de cine culto, con buena mano para la dirección de actores y un personal sentido de la estética era el candidato perfecto para dirigir el proyecto. Sin duda la AIP tuvo también en cuenta su capacidad para manejarse con un presupuesto ajustado y un apretado calendario de rodaje, algo habitual en las películas de la productora. En Tía Roo la coartada cultural que debía darle a la película una pátina de calidad era el célebre cuento infantil Hansel y Gretel. Sobre el papel, la película era una relectura del clásico infantil ambientada en la Inglaterra de los años 20. Dos hermanos, Christopher y Katy, deciden escapar del orfanato en el que siempre son fuente de problemas y asistir con los demás niños a la fastuosa cena de navidad que cada año celebra en su casa la señora Forrest, una actriz americana ya retirada, viuda de un famoso mago británico. Los dos niños cautivan sin dificultad el corazón de la señora Forrest, que vive en un permanente estado de añoranza provocado por la misteriosa desaparición de su hija Katharine. La identificación entre Katy y su hija muerta lleva a la perturbada señora Forrest a retener en la casa a la niña huérfana, prometiéndole una vida nueva llena de dulces y bonitas muñecas. Su hermano, aficionado a las historias truculentas, desconfía desde el principio de las intenciones de la señora Forrest, y sospecha que detrás de su imagen de bondad y de amor por los niños se esconde en realidad una mujer peligrosa, tan malvada como la bruja del cuento.
¿Quién mató a Tía Roo? fue uno de los proyectos más logrados de la nueva AIP. En su momento la película dió beneficios y a diferencia de otras, aprovechó muy bien los recursos que el cine británico puso a su disposición. La fotografía y la dirección artística, dos de los aspectos más cuidados en el cine de Harrington están exquisitamente tratados en la película. Desmond Dickinson, uno de los mejores directores de fotografía, no ya de las islas británicas, sino de la historia del cine, era el operador perfecto para la película y juntos recrearon la estética barroca, manierista, llena de matices que gustaba a Harrington. Lo mismo puede decirse de la suntuosa casa de la señora Forrest, repleta de viejos recuerdos del mundo del espectáculo que nos recuerda a la de ¿Qué le pasa a Helen? (1971) y también a la de Games (1967). ¿Quién mató a tía Roo? forma un fascinante programa doble con ¿Qué le pasa a Helen? y juntas representan la cima más alta en la filmografía de su director. Las dos hablan de decadencia y locura, una es Hollywood y la otra es Europa, las dos caras que siempre tuvo el cine de Harrington, con una sensibilidad demasiado europea para un cineasta hollywodiense. Y de las dos emerge un rostro desencajado, el de Shelley Winters, gritando y empuñando un hacha.
* Jules Whitman fue un actor infantil que participó como extra en una docena de películas durante los años 70s, entre ellas ¿Quién mató a tía Roo?. Con la llegada de la adolescencia decidió abandonar la interpretación y dedicarse a la dirección. Sus películas, a medio camino entre el avant-garde, el punk y el gore, rinden homenaje a los primeros trabajos de Curtis Harrington como The Wormwood Star (1955).
27 jul 2013
Hollywood is a state of mind
por Anita Dawson*
Más de seis años después de ¿Qué Fue de Baby Jane? (1962) y Canción de Cuna para un Cadáver (1964), los nostálgicos ejercicios de Robert Aldrich sobre el Grand Guinyol (entre el horror decadente y el tributo Camp al Hollywood de ayer), Curtis Harrington presentó ¿Qué le Pasa a Helen? (1971), que revivía la formula con un toque inesperado y lleno de estilo. Helen llega más allá que cualquiera de sus predecesoras en el género (dejando de lado ¿Qué Fue de Tía Alice? (Lee H. Katzin, 1969), producida por Aldrich, por alejarse de los elementos idiosincrásicos de Hollywood) al crear una nueva rama en el cine de horror, alejada del tono auto-consciente, narcisista y guasón de Robert Aldrich.
La línea argumental se ajusta al tipo. Dos mujeres, que huyen a Hollywood para escapar de la mala publicidad tras el juicio por asesinato que condena a sus hijos, son perseguidas por los siniestros recuerdos del pasado (con llamadas, cartas y visitas entrometidas) hasta que una de ellas enloquece y toma venganza contra las personas que las acosan. Aquí, a diferencia de Aldrich, en el que vemos a una Baby Jane niña en pleno alboroto, Henry Farrell sitúa su historia en un Hollywood en plena Gran Depresión. Anunciado en un cine vemos un cartel de The Black Cat (Edgar G. Ulmer, 1934), que nos lleva a un momento de la historia en que Karloff y Lugosi eran tan famosos como Harlow y Temple. En un nivel puramente visual, esta polaridad proporciona alternancias fascinantes entre el Art-Decó de un sueño plateado de Hollywood mezclado con las luces y sombras de un Gótico contemporáneo de siniestras capas (la corpulenta presencia de Michael MacLiammóir invoca el espiritu de Lugosi).
La forma que tiene Harrington de suministrarnos pistas falsas a lo largo del film tiene la ventaja de obligarnos a centrar nuestra atención en cada uno de los exóticos personajes y escenas en las que descubrimos efímeros homenajes a aquel periodo: Desde el tango en un yate de lujo, a la evangelista Amy Semple McPherson, pasando por uno de los Freaks de Tod Browning. Cuando la huída de nuestras heroínas a Hollywood termina en la fundación de una escuela de talentos para futuras Shirley Temples, en el escenario vemos una terrible representación basada en una coreografía a lo Busby Berkeley de Animals Crackers (Victor Heerman, 1930) con bailarines dentro de un enorme tazón de sopa, y el sensual número de una Mae West de 8 años de edad bailando sobre un brillante telón de barras y estrellas adornado con un águila.
Lo maravilloso es que Harrington mantiene el argumento en medio de todo este bric-à-brac. Pero como demostró en Games (1967), él tiene una habilidad para crear tensión sin una preparación previa. Un uso prudente de los tradicionales dispositivos para crear suspense-planos cenitales de los personaje subiendo escaleras, un movimiento de grúa a là Hitchcock en el que pasamos de un plano de Adelle y Lincoln besándose en un coche a otro con Helen mirándolos vengativamente desde una ventana-nos pone en la pista de que algo va mal. Y aunque la historia pueda parecer algo simple, individualmente las escenas están muy bien resueltas (Harrington sabe que las conversaciones en una escalera siempre son una amenaza extra) y la trama está unificada por el uso de imágenes recurrentes (muñecas, espejos, tijeras, la figura troquelada de Adelle a tamaño real).
Hitchcock es el nombre que viene habitualmente a la cabeza, pero no porque Harrington haya construido un pastiche a partir de la obra del director inglés, sino porque él sabe perturbar al público con medios puramente cinematográficos. Queda por ver que hubiese hecho con medios más ambiciosos. Mientras tanto, ¿Qué le Pasa a Helen? produce un considerable placer, sobretodo por la grandes interpretaciones de Debbie Reynolds y Shelley Winters, como las heroínas, y el robaescenas Michael MacLiammóir, como el histriónico profesor de teatro Hamilton Starr ("con dos Rs para hacerlo más difícil"), amante de los epigramas wildeanos.
*Conocimos a Anita Dawson en la sesión de tarde de un pequeño festival de cine, y hablando descubrimos que compartíamos fascinación por las películas de Kenneth Anger, en las que colaboró Curtis Harrington como actor. Ella fue la primera que nos habló de la pertenencia de ambos a la sociedad secreta The Magic Circle, inicio de la posterior y célebre The Church of Satan.
3 jul 2013
Rosas para Marilyn
Sara Montiel nos cuenta en primera persona sus impresiones al visitar la tumba de Marilyn Monroe en Los Ángeles, donde ha ido a pasar unos días invitada por la ciudad como máxima representante de la mujer hispanoamericana:
-"He vivido intensamente mis dos semanas californianas en esta maravillosa ciudad, en la que me van a dedicar una calle. En España, por cierto, aún no tengo ninguna. He hecho turismo junto a Pepe Tous, mi pareja, y juntos estuvimos visitando la tumba de Marilyn. Sólo pude ponerle tres o cuatro rosas. No cabían más en el "bouquet". Es un nicho de mármol gris, impersonal y casi deshumanizado. Hace tiempo que quería rendir este tributo a la pobre Marilyn."
Revista Fotogramas, 1972
8 may 2013
Impactante declaración (2)
Amparo Soler Leal confiesa en Fotogramas (1970) que lo que le atrajo del teatro fue el ambiente que lo rodea: "Con el teatro podía escapar del colegio de monjas, fumar de vez en cuando y hacer giras por provincias".
26 abr 2013
Así se metió allí
¿Qué quería Ivana Zaroff (Alice Arno), la condesa perversa, de la virginal Kali (Kali Hansa) para atraerla de aquella extraña manera hacia sus dominios?
Descúbrelo en La condesa perversa (Jesús Franco, 1974), una pesadilla playera rodada en Calpe (Alicante).
17 mar 2013
Vuelve el músculo
"Gran revival del hombre musculado que va al gimnasio, frecuenta la sauna y levanta pesas" en Playmen (1975).
6 mar 2013
Rituales sexuales de lo oculto
¿Qué te puedes encontrar en una ceremonia celebrada por adoradores del Diablo? ¿A que macabras situaciones te tendrás que enfrentar si acudes a uno de estos Rituales Sexuales de lo Oculto (Robert Caramico, 1970)? La revista italiana New Cinema (Enero, 1972) te da un par de pistas.
¡Atención, contenido explícito!: 1, 2, 3
14 feb 2013
"Un brindis de intriga e ironía"
Así vendía MGM el regreso de Rock Hudson como "sex symbol" en Pretty Maids All in a Row (Roger Vadim, 1971). En ella Rock interpreta a Tiger, consejero deportivo de un instituto y adicto al sexo. En esta imagen promocional lo vemos rodeado de las "starlettes" de Metro Goldwyn Mayer, sus alumnas en la película.
27 dic 2012
El demonio y la carne
En In the Folds of the Flesh (Sergio Bergonzelli, 1970) los invitados a una villa italiana se convierten en indefensas victimas en los brazos de sus tres habitantes. Para ellos hay agradables paseos por un jardín rodeado de buitres, decapitaciones y bañeras de ciánuro.
¿Es un melodrama delirante, un giallo, art-house horror? Pues sí a todo. Aquí no falta trauma (incesto, suplantación de personalidad, campos de concentración) ni misterio (¿unos esqueletos etruscos en el armario?), por eso no esperes coherencia; el guion está lleno de giros y vueltas argumentales de principio a fin. Pero si te cansas de algún momento de revelaciones non-stop, siempre puedes contemplar las maravillosas imágenes de colores brillantes que aparecen en la pantalla. Tienes que verla.
Tráiler:
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